Monday, April 04, 2005

Valentín-san

Feliz día de los enamoraos (olvidense, lo de día de la amistad es una estrategia de autoengaño). Ustedes también estarán siendo bombardeados por las propaganda para que le compre un regalote a la jeva o al jevo, o un regalito a la jevota o al jevote. Que estrés. Never en Japón, tierra de orden y del método de producción Toyota. Al verse los japoneses ante el terrible peligro de ser arrastrados por el tsunami de san Valentín, a algún cabeza de mamila se le ocurrió hacer lo que se hace en las escuelas niponas: una fila para las niñas y otra para los varones. El tipo decidió llamar a la mitad más bella de la población a tomar la batuta y, en lugar de esperar a que el caballero de sus sueños le declarara su amor, adelantarse y decirlo TODO con un chocolate.

Efectivamente, san Valentín en Japón es exclusivamente un asunto femenino, calle de una sola vía: Las chicas regalan, preferiblemente chocolate, a los chicos. NEVER a la visconversa. Pero como dice el dicho, hay chocolates y chocolates. Guiri (como en guindar) es "obligación", guiri-choco es el chocolate que las chicas regalan por deber patrio (a sus jefes o a su papá, por ejemplo) o por caridad (a sus compañeros de clase/trabajo para que nadie en el archipiélago se acueste ese día sin haber recibido su chocolatico). Mizutani-san me contó ayer que, junto con Okuyama-san, había comprado un cargamento de chocos para satisfacer al regimiento de 60 palomas que trabajan en el instituto. Estricto guiri-choco.

Jonmei (tex. el "verdadero") es el chocolate del "flirteo" incipiente o avanzado. Mizutani-san jura y perjura que entre los sesenta no hay ni un pedacito asi de my true love... y le creo.

Siendo los ingredientes los mismos, a veces es difícil, excepto para el ojo entrenado, identificar un jon-mei escondido entre un bojote de guiri, o, peor aun, un guiri disfrazado de jonmei. Lo que parece impelable prueba de amor sólo superable con la entrega total es el chocolate hecho en casa.

Desde hace más de una semana los automercados tienen un espacio dedicado exclusivamente a los chocolates, con tres dependientas envolviendo a millón. Sin Valentín, la industria chocolatera nipona sería un desastre.

Los tiempos cambian y no todo es chocolate. Medias, corbatas, interiores y otras ridiculeces por el estilo ocupaban un rinconcito chirriquitico en el kiosco del amor... como decia el cartelón del CADA que me queda más cerca.

Para completar la informacion, y equilibrar las cargas, los chicos corresponden el 14 de marzo (white day) regalándole a las chicas chocolate blanco o caramelos, dulces, etc. Los que recibieron (y se dieron por aludidos) jonmei tendrán que retratarse con perfumes, joyas, pantaletas, pañuelos...

Los guiriados compraran una docena de chupetas y las repartiran a diestra y siniestra.

De lo que nadie parece haberse dado cuenta es de que los hombres más hombres no comen choco.

mc

0 Comments:

Post a Comment

<< Home