Sunday, April 24, 2005

Misión Cumplida

Rendimos homenaje a un grupo de desprendidos compatriotas que fueron, con visa de turista (válida por 60 días, no renovable), a observar y auditar el recién finalizado proceso electoral en la patria de Washington. Los observadores de PUJO (procesos universales, justos y observables) pasaron dos meses en los EEmasUU gracias a un atractivo paquete de auditoría turística que incluía disfrute ilimitado de los parques de atracciones en Orlando, visita guiada a tres grandes malls en Miami y chequeo médico completo en un conocido hospital de la Flórida (acento en la o, SVP. Hablamos español).

Satisfechos por haber alcanzado todos los objetivos planteados, los vasallos de la libertad están listos para regresar a la patria con el corazón henchido de emoción y las maletas rebosantes de ropa de saldo con la que matarán un tigre porque ¡ya es Navidad!

Los observadores/auditores, inquietos guardianes de la democracia del primer y del tercer mundo, siguieron estrechamente el polémico proceso electoral norteamericano gracias a una televisión Hitachi High Vision 30 pulgadas estratégicamente ubicada en el lobby del hotel donde fueron hospedados. Trataron de hacer el seguimiento en las respectivas habitaciones, pero era muy difícil vencer la tentación de observar y auditar tanto canal porno que ofrece la televisión por cable. Siguiendo cuidadosamente las transmisiones de CNN y algunos noticieros locales, los observadores dan fe, y así se lo hacen saber al mundo y a calquier otro periódico que los entreviste, que el proceso electoral fue transparentemente injusto, y advierten que una sombra empaña la legitimidad del nuevo gobierno ya que el nuevo presidente fue electo con 40 y pico de millones de votos en contra y con una abstención de más de 50 por ciento.

Una anécdota sirve como botón de muestra de la delicada misión que se autoimpusieron nuestros compatriotas de PUJO. Una aguda observadora, dejándose llevar por esa mezcla timoto-caribe de espontaneidad y sentido critico que caracteriza a la mujer venezolana, la más bella del país, cometió un imperdonable gaffe que puso en entredicho, por cortos e interminables instantes, la imparcialidad del grupo: a raíz de uno de los debates televisados, la observadora señaló la sospechosa coincidencia de que ambos candidatos llevasen corbatas del mismo color. El comentario no fue bien recibido por un turista que se encontraba en el mismo hotel, el cual le reclamó a la observadora su entremetimiento en los asuntos internos de una nación amiga, conminándola a exponer la verdadera intención tras tan malasangre comentario. El impasse fue artísticamente remendado, pero otro miembro de la comisión indicó que tanta intransigencia no era buena señal y que se avecinan tiempos difíciles en el continente. Aseguró que si la sociedad civil descuida estos detalles, pronto desaparecerán las corbatas de discretos estampados, las corbatas azul marino, las corbatas de lacito y hasta la cómoda alternativa del cuello Mao en camisas de vestir para el hombre casual pero elegante. La consecuencia obvia sería la extinción del liqui-liqui, prenda nacional que nadie usa pero que nos saca del paso a la hora de hablar del traje típico en tierra extraña. En vista de la gravedad del asunto, este pujante observador decidió quedarse en Key West unos meses mas, ayudando a una prima que tiene un servicio de entrega especial y hace hallacas por encargo.

Estos y muchos otros detalles de la trascendental misión será discutidos en un cabildo abierto que se realizará en un conocido hotel capitalino (el Hotel Obelisco, en la capital musical de Venezuela) y al cual se invita a la sociedad civil y militar. Ventas estrictamente de contado. No se aceptan devoluciones.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home